En algún momento de nuestra existencia hemos visto amigos, conocidos o personas que aparecen en medios de comunicación con grandes dependencias. Y comentamos, con toda seguridad, que para estar en esa situación es preferible morir.
Este discurso, fácil cuando estás en condiciones óptimas para continuar realizando las tareas habituales, se convierte en decisiones dificiles de tomar en el momento sufrir grandes discapacidades.
En mi medio de trabajo es fácil que haya pacientes que manifiesten ese deseo. Para ellos la vida que llevan es totalmente inadecuada y prefieren morir de forma digna.
La mayoría de las personas ajenas a estas enfermedades, se detienen en las primeras impresiones. Observan que estos pacientes no pueden mover nada mas que la cabeza, respiran gracias al ventilador mecánico o electroestimulador frénico y van en sillas de ruedas que a veces pueden mover con el mentón por medio de mecanismos electrónicos.
Pero las grandes discapacidades van mas allá de la cara externa del paciente. Los cuidadores saben de que hablo y por qué algunos pacientes se encuentran deprimidos y con deseos de finalizar su vida de forma adecuada.
Estas personas necesitan ayuda para el aseo diario, vestirse, levantarse, comer y normalmente no controlan de forma adecuada los esfínteres. Todo ello provoca un gran sufrimiento en determinados pacientes que no son capaces de afrontar estas situaciones y que necesitan ayuda para terminar con esta angustia.
La sociedad, entendida como el conjunto de administración, entidades y conjunto de ciudadanos, debe ser sensible a ésta situación.
Si la mayoría de las personas reflexionamos como se expresa al inicio del articulo, no deberían poner trabas morales cuando se trata de las decisiones de los demás.
Como principio básico creo que se debe respetar la autonomía en las decisiones que se tomen sobre la salud individual de las personas, siempre que no se incumpla las leyes actuales. Por ello creo que es necesario un cambio legislativo que vaya mas allá de la anunciada ley de muerte digna (que creo quedará en el tintero) y se inicien debates sobre una muerte digna real, con decisiones autónomas meditadas y expresadas libremente y de forma explícita, en la que las personas que deban ayudar a otras en este camino hacia la muerte, que nadie quiere tomar, no se vean perseguidas ni juzgadas socialmente por ello.
Es necesario, que los comentarios que comúnmente realizamos se vean reflejados en la normativa y que todos en algún momento de nuestra vida podamos decidir sobre como queremos que sea le tránsito hacia la muerte.
CUALQUIER TIPO DE VIDA REQUIERE UNA MUERTE DIGNA.
Dejo unos enlaces para que podáis consultar que derechos y deberes existen en esta materia.
Ley 41/2002 básica reguladora derecho y deberes del paciente
Ley derechos y deberes en materia de sanidad Castilla-La Mancha
http://sescam.jccm.es/web1/ciudadanos/elSescam/legislacion/Ley6_2005.pdf
comentarios al articulo 143 del código penal.